La furia de la Pachamama...

Que habrán hecho los japoneses para despertar las furia de la “Pachamama”… el mundo se levantó y mostró su furia… no sólo se desquitó con un sismo, sino que según los medios creo 105 réplicas más de él… en china, según lenguas ajenas, despertó a un volcán… y no solo eso… Poseidón, el dios del mar, despertó de muy mal humor y arrasó con los pobres japoneses.
No puedo dejar de ver las noticias… es que,  no puedo entender por qué tanta furia, porque tanto dolor, tantas muertes, en qué momento ocurrió?, en qué momento terminó?.
Es bueno saber que Japón es uno de los países más ricos del mundo, que en 5 años se podrá levantar… pero las vidas que la tierra se llevó nadie las repondrá… por que no se lleva a los políticos?... porque el mar no se llevó toda una fábrica de explosivos y armas… y se lo trago?... que está pasando acá?  

La cuestión es que no sabemos cuidar a nuestra Madre Tierra (Pachamama)… y si seguimos así nos vamos a extinguir por nuestra propia culpa.
Les dejo una historia mitológica de los pueblos del norte de mi país… a ver si les gusta:
LA PACHAMAMA (Madre Tierra)

Don Hilario y su hijo salían a cazar guanacos, vicuñas y llamas. Por lo general, Don Hilario mataba más animales de los que necesitaba, aunque vendía luego en el pueblo todos aquellos que le sobraban.

A la Pachamama, no le gusta que cacen sus animales por deporte, y menos que maten a las madres de las manadas. Don Hilario, sin darle importancia a eso, fue a cazar como todos los días, pero aquella mañana la Pachamama les dio un aviso, haciendo temblar la tierra y produciendo derrumbes en los cerros.

Padre e hijo intentaron cubrirse en una cueva, pero su mula se empacó y cayó a un precipicio; éste fue el primer pago que cobró la Pachamama.

Terminaba el temblor y volvía el silencio. Los pobladores y viajeros, viendo la mula en el fondo del abismo, asustados, corrieron a hacerle una ofrenda a la Madre Tierra, para calmar su enojo y enterraron cosas que llevaban, como ginebra, coca, cigarros, y le hablaron en voz baja, con mucho respeto, pidiendo perdón, buenas cosechas y muchos animales.

Pero Don Hilario siguió cazando. La gente del pueblo también rezó a la Pachamama y hasta sacrificaron un guanaco en su honor. Don Hilario, convencido en tener permiso para seguir cazando, se internó en las montañas, perdiendo a su hijo que estaba juntando unas cabras entre los cerros.

Lo buscó durante varios días, de sol a sol, sin encontrarlo. Pasaron varias semanas, de rastrear sus huellas, con la colaboración de los vecinos y una tarde, unos arrieros que bajaban al pueblo comentaron que lo habían visto de lejos, y que cabalgaba sobre un guanaco guiando la manada…parecía un fantasma, vestido con pieles; había desaparecido en la neblina del monte junto con los animales.

La Pachamama volvió a cobrarse una deuda, llevándose al único hijo de Hilario a cambio de los animales que él había matado innecesariamente.
Los arrieros contaron su visión a don Hilario, quien comenzó a realizar ofrendas a la Pachamama. Ésta no le otorgó buenas cosechas, pero tanto y tanto debió rezarle, y tan puro fue su arrepentimiento, que al cabo de unos años se vio bendecido con otro hijo, a quien le enseñó respeto por los animales y la tierra.-
Si miramos a nuestro alrededor veremos cuantas cosas nos brinda la Pachamama, alimentos, medicamentos, y hasta instrumentos musicales, tal vez no la adoremos, ni le hagamos rituales chamánicos, pero si démosle nuestro respeto.-

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1 comentarios:

Bumblebee's dijo...

mmmmm pues sí que se llevó algo,tal vez sea esto lo que estábamos esperando para reaccionar en contra de las plantas nucleares! NO A LA RADIACTIVIDAD!!!

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